La banda se presentó en la Zona Norte del Gran
Buenos Aires en una noche veraniega digna para despedir el mes de enero del
2015 y que sus seguidores puedan disfrutar de un show a la luz de la luna.
Descontracturados, relajados, profesionales y
con ganas de brindar un lindo espectáculo, los chicos de LPDA abrieron el show
a las 22:33 con “¿Qué hago yo esperando
un puto as?”(Crisis, 2008), tema que
hizo que los presentes empezaran a cantar y bailar. Así arrancó la fiesta de la
mano de Juan Piti Fernández (voz), Alejandro Mondelo
(teclado y coros), Diego Bochi Bozzalla
(guitarra y coros), Joel Barbeito (saxos y coros), Santiago Bogisich (bajo),
Juan Comas (batería), Facundo Bainat (trompeta) y Fernando Vecchio (guitarra y
coros).


La noche fue diferente ya que estuvo
enmarcada por montañas rusas, sillas voladoras, el río como fondo y el cielo
despejado que dejaba ver la luna y estrellas. Parejas abrazadas que bailaban,
algunos niños, jóvenes, también público más grande; del norte, del sur, del
oeste: todos se acercaron para alegrarse en un recital de poco más de dos
horas. No faltaron unos clásicos globos que siempre llevan los fans y marcan
este show como “festivo” y las banderas, que acompañaron el clima ideal al aire
libre y el buen sonido que permitió que todos puedan disfrutar los 22 temas que
brindaron.
Entre las canciones sonaron “Amar y envejecer” (Las Pastillas del Abuelo, 2006),
“Fuerza, Locura y Libertad!” (Desafíos, 2011) y “¿Qué vicios tengo?” (Crisis, 2008). Entretanto, Piti se limitó a expresar: “¡Gracias, qué fiestón, gracias, eh!”. El público como siempre coreó: “Ole-lé, ola-lá, si esto no es la fiesta, la fiesta dónde está”. Hubo partes acústicas acompañadas por palmas que dieron espacio a cada integrante de la banda, ya sea con el piano, bajo, guitarras, saxo o trompeta.
“Fuerza, Locura y Libertad!” (Desafíos, 2011) y “¿Qué vicios tengo?” (Crisis, 2008). Entretanto, Piti se limitó a expresar: “¡Gracias, qué fiestón, gracias, eh!”. El público como siempre coreó: “Ole-lé, ola-lá, si esto no es la fiesta, la fiesta dónde está”. Hubo partes acústicas acompañadas por palmas que dieron espacio a cada integrante de la banda, ya sea con el piano, bajo, guitarras, saxo o trompeta.

Mencionando a la banda amiga “Los Tapones de Punta”,
fueron presentados algunos de los músicos y siguieron los agradecimientos:
“Gracias por venir a los chicos del sur, siempre presentes y hoy más que nada”
y los consejos: “A aprovechar de la vida, Carpe
diem, a aprovechar el día”. Tras algunos temas, toda la banda saludó y el
pedido de bis no se hizo esperar. El Piti,
guitarra en mano, presentó el último acústico: “Esto les puede parecer raro
pero es un regalo para ustedes, es algo folclórico”. “El hombre mosca” sonó
para dar el gusto a los fanáticos que tanto lo disfrutaron.